Agenda tu cita

812 209-6321

Hospital Angeles VO, Consultorio 1803

Av. Cto. Frida Kahlo 180, Valle Oriente, Monterrey.

URGENCIAS

8122096321

Catéter doble J: qué vas a sentir y qué pasa cuando te lo retiran

Ganas de orinar a cada rato, ardor, algo de sangre y molestia en el riñón al terminar de orinar. Te explico qué es normal con el catéter doble J y qué sientes los días después de que te lo quitan.

De todas las cosas que le explico a un paciente después de una cirugía de piedras, la que más preguntas genera no es la cirugía. Es el catéter doble J.

Tiene lógica: la cirugía la pasaste dormido, pero el catéter te lo llevas puesto a tu casa, a tu trabajo y a tu cama. Y como casi nadie te explica bien qué vas a sentir, cada molestia normal se vive como si algo hubiera salido mal.

Urólogo explicando a un paciente las molestias del catéter doble J

Vamos a quitarle el misterio.

Qué es y por qué te lo pusieron

El catéter doble J es un tubo delgado y flexible que se coloca dentro del uréter, el conducto que conecta el riñón con la vejiga. Tiene una curva en cada extremo —de ahí el nombre— que lo mantiene en su lugar: una queda en el riñón y la otra en la vejiga.

Su trabajo es mantener el paso de la orina abierto. Después de retirar una piedra, el uréter se inflama, y esa inflamación puede obstruirlo. El catéter garantiza que el riñón siga drenando mientras todo se desinflama. También se usa en otras situaciones: cuando hay una obstrucción que hay que resolver de urgencia, o para preparar el uréter antes de un procedimiento.

No es un castigo ni una señal de que algo salió mal. Es, la mayoría de las veces, lo que evita una complicación.

Qué vas a sentir mientras lo traes

Esto es lo que mis pacientes reportan con más frecuencia:

  • Urgencia para orinar. Esas ganas repentinas de ir al baño, a veces difíciles de aguantar. Es de lo que más se quejan.
  • Ir muchas veces al baño. Frecuencia aumentada, de día y de noche. Las noches suelen ser la parte más molesta de traerlo.
  • Ardor al orinar. Molestia al momento de la micción.
  • Algo de sangre en la orina. Suele ir y venir, y muchas veces se nota más después de un día activo o de hacer esfuerzo. Que un día la orina salga clara y al siguiente rosada no significa que algo empeoró.
  • Molestia en el riñón, sobre todo después de orinar. Este es el más particular y el que más desconcierta: un tirón o dolor en el costado justo al terminar de orinar. Tiene explicación: al contraerse la vejiga, una parte de la presión se transmite hacia arriba por el catéter.

Todo lo anterior entra dentro de lo esperado. Es incómodo, no es peligroso.

Qué NO es normal

Llama a tu urólogo si aparece:

  • Fiebre o escalofríos
  • Dolor que no cede con el tratamiento indicado
  • Sangrado abundante, con coágulos, o que no se aclara
  • Imposibilidad de orinar
  • Vómito persistente

La fiebre es la que menos margen admite: con un catéter puesto, una infección urinaria puede escalar rápido.

Cómo pasarla mejor mientras lo traes

Cinco cosas que ayudan de verdad:

  • Toma líquidos de forma constante. La orina más diluida irrita menos. No se trata de tomar litros de golpe, sino de mantener un aporte parejo durante el día.
  • Baja la intensidad del ejercicio. El impacto y los esfuerzos aumentan el sangrado y la molestia. Correr, levantar peso o andar en bicicleta son de las cosas que más lo resienten.
  • Toma los medicamentos en horario. No solo cuando ya no aguantas. Hay tratamientos que ayudan específicamente con la urgencia y el espasmo; si las molestias te están pasando factura, dilo en la revisión en vez de aguantarte.
  • Cuida las noches. Reducir líquidos en las últimas horas antes de dormir ayuda a que no te levantes tantas veces.
  • Ten clara la fecha de retiro. Saber desde el día uno cuándo te lo van a quitar cambia por completo cómo lo llevas.

¿Se puede quedar puesto mucho tiempo?

No indefinidamente. Cada catéter tiene un tiempo máximo recomendado de permanencia, y dejarlo más allá de eso aumenta el riesgo de incrustación, de infección y de que el retiro se complique.

Es la razón por la que insisto tanto en que salgas del hospital con la fecha anotada. He visto pacientes que perdieron el seguimiento, se acostumbraron a la molestia y regresaron meses después con un problema que no tenían por qué tener.

Y cuando te lo quitan, ¿qué pasa?

Esta es la parte que nadie encuentra escrita, y es la que más tranquiliza saber de antemano.

El retiro en sí es un procedimiento breve, que se hace en consultorio o en quirófano según el caso. Después de retirar el doble J puede haber ardor, urgencia para orinar o cólicos. No siempre, pero es frecuente. Lo importante es la duración: normalmente dura algunas horas o uno o dos días, y mejora rápido.

Es decir: no es raro que el día que te lo quitan te sientas peor unas horas, e incluso que tengas un cólico. Eso no significa que haya quedado otra piedra ni que el retiro salió mal. Es la reacción del uréter y la vejiga a haber dejado de tener el catéter.

Si esas molestias en lugar de irse se intensifican, o si aparece fiebre, ahí sí hay que avisar.

Preguntas que me hacen seguido

¿Puedo trabajar con el catéter puesto?

En trabajos de oficina, la mayoría sí, contando con que vas a ir al baño más seguido. Si tu trabajo implica esfuerzo físico o manejar largas distancias, eso se platica caso por caso.

¿Puedo tener relaciones sexuales?

Es una pregunta legítima y se responde según tu caso y los días que lleves. Pregúntalo en la consulta sin pena: es de las dudas más frecuentes y de las que menos se plantean.

¿El retiro duele?

Es breve y molesto más que doloroso para la mayoría. Lo que suele sorprender no es el momento del retiro, sino las horas siguientes, que es justo de lo que habla este artículo.

¿Puedo sentir el catéter por dentro?

Algunos pacientes describen una sensación de cuerpo extraño, sobre todo al moverse o al terminar de orinar. Es esperable y desaparece al retirarlo.

En mi consulta

He notado que el paciente que sabe de antemano lo del dolor en el costado al orinar lo lleva muchísimo mejor que el que lo descubre solo a media noche. No porque duela menos, sino porque no se pasa la madrugada pensando que se le rompió algo.

Por eso dedico un par de minutos de la consulta postoperatoria a describir exactamente estas molestias. Es de las explicaciones que más agradecen después.

Si quieres el panorama completo de lo que viene tras una cirugía de piedras, lo escribí aquí: recuperación después de una cirugía de piedras en el riñón. Y para el contexto general del manejo de cálculos, el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases tiene material accesible y confiable.

Lo que sigue

Si traes un doble J puesto y algo de lo que sientes no te cuadra con lo que acabas de leer, no lo dejes pasar hasta la cita de retiro. Escríbeme por WhatsApp o agenda una revisión en el Hospital Ángeles Valle Oriente.

Y si todavía no te operan, ya sabes qué preguntar antes de salir del hospital: cuántos días lo vas a traer y qué día exactamente te lo van a quitar.

Dr. Pedro Madero — Urólogo oncólogo, Monterrey.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

Deja una respuesta

Nullam quis risus eget urna mollis ornare vel eu leo. Aenean lacinia bibendum nulla sed 

Join our newsletter and get 20% discount
Promotion nulla vitae elit libero a pharetra augue