Agenda tu cita

812 040-1076

Hospital Angeles VO, Consultorio 1803

Av. Cto. Frida Kahlo 180, Valle Oriente, Monterrey.

URGENCIAS

8122096321

¿Piedras en el riñón o dolor de espalda?

¿Ese dolor de espalda es algo más? Aprende a diferenciar un dolor muscular de un cólico renal causado por piedras en el riñón.

Es una situación común en Monterrey: una persona despierta con un dolor intenso en la zona lumbar y lo primero que piensa es que «durmió mal» o que se trata de una lesión muscular por ejercicio. Sin embargo, cuando el dolor se intensifica y no cede con el reposo, surge la duda. ¿Es un problema de columna o son síntomas de cálculos renales? Aprender a distinguir estas dos condiciones es vital, ya que un cólico nefrítico requiere atención médica inmediata para evitar daños permanentes en la función del riñón.

Síntomas de cálculos renales

La naturaleza del dolor: Sordo vs. Espasmódico

La principal diferencia radica en cómo se siente el dolor. El dolor de espalda muscular suele ser un «dolor sordo» o una sensación de rigidez que empeora con ciertos movimientos, como agacharse o girar el tronco. Generalmente, si encuentras una posición cómoda o aplicas calor, el dolor disminuye.

Por el contrario, el dolor provocado por las piedras en el riñón es de tipo cólico; esto significa que viene en ondas o espasmos intensos. Es un dolor agudo, punzante y, con frecuencia, se describe como uno de los dolores más fuertes que un ser humano puede experimentar. A diferencia del dolor muscular, el dolor por cálculos no mejora al cambiar de posición; el paciente suele estar inquieto, moviéndose de un lado a otro buscando un alivio que no llega.

Localización e irradiación: El camino del cálculo

La ubicación del malestar nos da la segunda clave más importante. El dolor de espalda suele quedarse localizado en la zona de la columna o los músculos paravertebrales. En cambio, los síntomas de cálculos renales tienen un patrón de irradiación muy específico.

El dolor suele comenzar en la parte alta de la espalda o en el costado (debajo de las costillas). A medida que la piedra intenta bajar por el uréter hacia la vejiga, el dolor se desplaza hacia la parte baja del abdomen y, muy frecuentemente, se irradia hacia la ingle o los genitales. Esta «migración» del dolor es una señal clara de que el sistema urinario está bajo presión debido a una obstrucción.

Síntomas acompañantes que confirman la sospecha

A diferencia de una simple contractura muscular, los cálculos renales suelen afectar el estado general del cuerpo y el funcionamiento urinario. Si presentas el dolor lumbar junto con alguno de los siguientes signos, es casi seguro que necesitas ver a un urólogo:

  • Náuseas y vómitos: El dolor intenso de los riñones suele activar reflejos del sistema digestivo.
  • Alteraciones en la orina: Presencia de sangre (orina rosada o roja), orina turbia o con mal olor.
  • Urgencia urinaria: Sentir la necesidad de ir al baño constantemente, pero orinar en cantidades muy pequeñas.
  • Fiebre y escalofríos: Estas son señales de alarma máxima, ya que indican que podría haber una infección asociada a la obstrucción por la piedra.

¿Por qué es peligroso confundirlos?

El peligro de tratar un cólico renal como si fuera un dolor de espalda es que se pierde tiempo valioso. Una piedra que obstruye el flujo de orina funciona como un tapón en una tubería a presión; si no se retira o se trata a tiempo, la orina acumulada puede causar una dilatación del riñón (hidronefrosis), lo que lleva a la pérdida progresiva de la función de ese órgano o a infecciones graves que pueden pasar a la sangre (urosepsis).

En Monterrey, debido al clima cálido y los hábitos de hidratación, la incidencia de piedras en el riñón es alta. Por ello, ante la duda, lo más seguro es realizar un estudio de imagen sencillo, como un ultrasonido renal o una tomografía simple (Urotac), que son los métodos definitivos para confirmar la presencia de litiasis.

Conclusión: Escucha a tu cuerpo y actúa rápido

No ignores un dolor lumbar que se siente «diferente». Si el malestar es insoportable, se mueve hacia tu abdomen o notas cambios en tu forma de orinar, no es un problema de postura: son tus riñones pidiendo ayuda. Los síntomas de cálculos renales son una señal de alerta que el cuerpo envía para evitar una crisis mayor.

El Dr. Pedro Madero se especializa en el diagnóstico rápido y el tratamiento de mínima invasión para eliminar estas piedras antes de que causen daños mayores. Recuerda que un diagnóstico a tiempo puede ser la diferencia entre un tratamiento sencillo y una urgencia hospitalaria.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Enviar por WhatsApp

Nullam quis risus eget urna mollis ornare vel eu leo. Aenean lacinia bibendum nulla sed 

Join our newsletter and get 20% discount
Promotion nulla vitae elit libero a pharetra augue