Cuando un paciente me confirma que quiere proceder con la prostatectomía robótica, hay un momento en la conversación donde el alivio de haber tomado una decisión se mezcla con una nueva oleada de preguntas. ¿Qué tengo que hacer antes? ¿Cómo es el día de la cirugía? ¿Qué voy a sentir cuando despierte?
Es completamente normal. Tomar la decisión es una cosa. Imaginar lo que viene después es otra.
Este artículo existe para cerrar ese espacio de incertidumbre. Te voy a explicar, paso a paso y sin tecnicismos innecesarios, qué ocurre desde que confirmas la cirugía hasta el momento en que sales del quirófano. No para que dejes de tener preguntas —esas las resolvemos en consulta— sino para que llegues al día de la operación con claridad, no con miedo.

Las semanas previas: preparación que importa
La preparación para una prostatectomía robótica empieza varias semanas antes de la cirugía, no el día anterior. Y gran parte de esa preparación está en manos del paciente.
Lo primero que revisamos es el control de condiciones crónicas. Si tienes diabetes, necesito que la glucosa esté bien regulada antes de operar: el riesgo de infección y de mala cicatrización aumenta significativamente con glucosa elevada. Lo mismo aplica para la presión arterial. Si tomas anticoagulantes o antiagregantes —aspirina, clopidogrel, warfarina— hay un protocolo específico para suspenderlos con el tiempo adecuado antes del procedimiento.
También solicito una batería de estudios preoperatorios: análisis de sangre completos, electrocardiograma, valoración anestésica y, dependiendo del caso, estudios de imagen adicionales para planear la cirugía con precisión.
El tabaquismo es otro factor que abordo directamente. Fumar afecta la cicatrización y la función pulmonar postoperatoria. Si el paciente fuma, le pido que suspenda al menos cuatro semanas antes. No es una sugerencia; es una condición para operar en las mejores condiciones posibles.
Los días previos: lo que necesitas hacer en casa
Dos o tres días antes de la cirugía entrego indicaciones específicas sobre alimentación. El día anterior se hace una dieta líquida y, a partir de la medianoche, ayuno completo —sin agua, sin medicamentos orales, sin nada— hasta el momento de entrar al hospital.
También indico una preparación intestinal básica, porque durante la cirugía robótica pélvica trabajamos en un espacio anatómico donde el intestino está presente. Tener el colon limpio reduce el riesgo de complicaciones si en algún momento se necesita maniobrar cerca de él.
El día antes de la cirugía te pido que no hagas ejercicio intenso, que descanses bien y que llegues al hospital sin joyería, sin lentes de contacto y con ropa cómoda y holgada para el regreso a casa.
El día de la cirugía: desde que llegas al hospital
Llegas al hospital entre una y dos horas antes del horario programado para la cirugía. Ese tiempo se usa para el registro, la colocación de la vía intravenosa, la preparación del área quirúrgica y la valoración final del anestesiólogo.
En ese momento también tengo una conversación breve contigo antes de que entres a quirófano. Confirmo que no hay cambios en tu estado de salud, resuelvo cualquier duda de último momento y te explico exactamente lo que va a pasar en las próximas horas. Esa conversación no es un trámite; es parte del procedimiento.
Dentro del quirófano: cómo funciona la cirugía robótica
La anestesia general se administra en el quirófano. En cuestión de minutos estás dormido y no vas a sentir ni recordar nada de lo que ocurre durante la cirugía.
Una vez bajo anestesia, el equipo posiciona al paciente en una inclinación específica —cabeza hacia abajo, piernas elevadas— que optimiza el acceso a la pelvis. Se hacen entre cuatro y seis incisiones pequeñas en el abdomen, de menos de un centímetro cada una. Por ahí entran los brazos del sistema robótico Da Vinci y la cámara de alta definición que me permite ver el campo quirúrgico con una precisión muy superior a la cirugía abierta o laparoscópica convencional.
Desde la consola del robot, que está a unos metros del paciente, controlo los instrumentos con movimientos de muñeca que el sistema traduce en micromovimientos dentro del cuerpo. La cámara da una imagen tridimensional ampliada que me permite identificar y preservar estructuras que en cirugía abierta serían más difíciles de distinguir: los nervios responsables de la función eréctil, el esfínter urinario, los vasos sanguíneos adyacentes.
La extirpación de la próstata, junto con las vesículas seminales y, si el caso lo requiere, los ganglios linfáticos pélvicos, toma entre dos y tres horas dependiendo de la complejidad anatómica del paciente y del estadio del tumor. Al finalizar, se conecta la vejiga directamente a la uretra —una sutura que se llama anastomosis vesicouretral— y se coloca una sonda urinaria que permanece en su lugar durante los primeros días de recuperación.
Al despertar: las primeras horas después de la cirugía
La recuperación de la anestesia ocurre en la sala de recuperación, bajo monitoreo continuo. La mayoría de mis pacientes están completamente despiertos y orientados entre 30 y 60 minutos después de terminar la cirugía.
Lo primero que sienten es algo de molestia abdominal —no dolor agudo en la mayoría de los casos— que se maneja con analgesia intravenosa desde el primer momento. La sonda urinaria está colocada y no requiere ninguna acción del paciente.
Esa misma tarde o noche, dependiendo de la hora de la cirugía, ya hay indicación de levantarse con ayuda para dar los primeros pasos. La movilización temprana no es opcional: reduce el riesgo de trombosis y acelera la recuperación intestinal.
La estancia hospitalaria habitual es de uno a dos días. Para el momento del alta, el paciente ya está caminando, tolerando líquidos y con el dolor bien controlado con medicamentos orales.
Lo que viene después —la recuperación en casa, la sonda, la continencia, la función sexual— lo cubro en detalle en el artículo sobre recuperación post prostatectomía, que es el siguiente en esta serie.
Si tienes una cirugía programada o estás en proceso de decidir, escríbeme por WhatsApp o agenda tu consulta en drpedromadero.com. Cada caso es distinto y las dudas específicas las resolvemos en persona.





