Es la pregunta con la que llega casi todo el que ya se decidió a tratarse: ¿esto se quita en una sola sesión y ya no vuelve?
La respuesta honesta tiene dos partes, y la mayoría de las páginas que vas a encontrar solo te cuentan la primera. Te doy las dos.

La respuesta corta
Sí, podemos retirar todas las lesiones visibles en una sesión. Eso es lo que hace la fulguración: eliminar lo que está ahí, en un solo procedimiento.
Pero no te voy a decir que con eso ya no van a salir. Las verrugas pueden regresar, sobre todo en los primeros meses. En mi experiencia, alrededor de ocho de cada diez pacientes no vuelve a presentar lesiones. Aun así, depende de cada paciente y hay casos que recurren.
Prometerte el 100% sería mentirte. Decirte que seguramente van a volver también, y sería igual de falso.
Qué es la fulguración y cómo es el procedimiento
La fulguración es la eliminación de las lesiones mediante energía aplicada directamente sobre ellas. Se hace con anestesia local en la gran mayoría de los casos, en una sesión, y el objetivo es retirar todo lo visible en ese mismo procedimiento.
No es una cirugía mayor ni requiere hospitalización en los casos habituales. Lo que sí requiere es una valoración previa: hay que ver cuántas lesiones hay, dónde están y qué tan extendidas.
Después queda un periodo de cicatrización con cuidados sencillos y con indicaciones sobre cuándo reanudar la actividad sexual, que se te dan por escrito.
Por qué pueden volver a salir
Aquí es donde hay que entender algo que cambia por completo la forma de ver el tratamiento.
Las verrugas genitales son la manifestación visible de una infección por virus del papiloma humano (VPH). Cuando retiro las lesiones, estoy eliminando la manifestación. El virus puede seguir presente en la piel de la zona aunque ya no veas nada.
Por eso los primeros meses son la ventana en la que más conviene estar pendiente: es cuando con más frecuencia aparece una recurrencia. En la mayoría de las personas el sistema inmune termina controlando la infección, y por eso la mayoría no vuelve a presentar lesiones. Pero hay pacientes en los que el cuadro recurre.
Esto es importante por dos razones: primero, porque una recurrencia no significa que el procedimiento haya fallado ni que te hayas vuelto a contagiar; y segundo, porque explica por qué el seguimiento posterior sí importa.
Qué influye en que no regresen
No todo está fuera de tu control:
- Que se retiren todas las lesiones, no solo las más visibles. Por eso la revisión completa de la zona es parte del procedimiento.
- El estado de tu sistema inmune. Es el factor que más pesa, y es la razón por la que las condiciones que lo afectan cambian el pronóstico.
- El tabaquismo. Juega en contra, aquí como en casi todo.
- El seguimiento en los primeros meses. Una recurrencia detectada temprano es un procedimiento menor; detectada tarde, es un cuadro más extenso.
- La vacunación contra el VPH. Vale la pena platicarlo en consulta según tu caso.
Lo que no hay que hacer
Dos cosas que veo seguido y que terminan costando caro.
Tratar de quitarlas en casa. Con productos de farmacia que no están indicados para esa zona, con remedios o, literalmente, cortándolas. La piel genital no perdona eso: terminas con una lesión, una infección y la verruga intacta.
Dejarlas pasar porque no duelen. No duelen, es cierto. Pero pueden crecer, multiplicarse y extenderse, y un cuadro extenso es más molesto de tratar que uno de tres lesiones.
Preguntas que me hacen seguido
¿Duele?
El procedimiento se hace con anestesia local. Después hay molestia durante la cicatrización, manejable con lo que se te indique.
¿Cuánto tiempo sin relaciones?
Se define según tu caso y la extensión de las lesiones. Es de las primeras preguntas que debes hacer en la consulta, no después del procedimiento.
¿Se lo puedo contagiar a mi pareja?
El VPH se transmite por contacto. Es una conversación que conviene tener en consulta, y en muchos casos tiene sentido que tu pareja también se valore. No es un tema de culpas: es una infección extremadamente común.
¿Esto significa que tengo cáncer o que me va a dar?
No. Los tipos de VPH que producen verrugas genitales no son, por lo general, los mismos que se asocian a cáncer. Es una de las preguntas que más angustia genera y conviene resolverla en consulta con tu caso en la mano.
¿Y si vuelven a salir?
Se vuelven a tratar. Una recurrencia detectada a tiempo es un procedimiento sencillo, y por eso insisto tanto en la revisión de los primeros meses.
En mi consulta
El paciente que llega por verrugas genitales casi siempre llega con dos cosas: vergüenza y la idea de que esto es rarísimo.
No es raro. Es de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes que existen, y se trata con un procedimiento de consultorio. Eso es lo primero que le digo a cualquiera que se sienta en la silla con ese tema.
Lo segundo es que no le prometo que no vuelvan. Prefiero darte el panorama honesto —ocho de cada diez no vuelven a presentar lesiones, y conviene vigilar los primeros meses— que prometerte un cero por ciento. Porque si vuelven y te prometí lo contrario, además del problema te llevas la sensación de que te engañaron.
Si quieres leer sobre la parte diagnóstica y de prevención, organizaciones como la CDC tienen material público y confiable sobre VPH.
Lo que sigue
Si tienes lesiones en la zona genital, lo primero no es tratarlas: es que alguien confirme qué son. No todo lo que parece verruga lo es.
Agenda tu valoración en el Hospital Ángeles Valle Oriente, Monterrey, o escríbeme por WhatsApp. Es una consulta breve y se resuelve rápido.
Dr. Pedro Madero — Urólogo oncólogo, Monterrey.



